miércoles, 3 de junio de 2009

Comprensión paralela

A veces sucede que se ha creído tener una comprensión profunda en un estado alterado de consciencia. Uno sale del sueño y se incorpora repentinamente para escribir unas notas apresuradas en un cuaderno con la ilusión de haber capturado una gran idea, pero al día siguiente llega la decepción: lo que parecía un secreto de la naturaleza se convierte en una frase sin mucho sentido. Cualquier pensamiento que se anote en un estado alterado resulta abstracto y absurdo cuando se lee en otro estado. Lo que ocurre es que se están viendo las cosas desde dos interpretaciones diferentes del mundo, y las ideas que son válidas para una interpretación no tienen por qué serlo para la otra.

El sueño de la existencia - Realidad exterior

lunes, 1 de junio de 2009

El filtro del infinito

El modelo interno del mundo no tiene por qué ser ni siquiera parecido a la realidad. Basta con que sea útil para la vida, para cubrir sus necesidades y evitar el peligro. Para ello se requiere una correspondencia parcial de la recreación interna con los fenómenos externos, pero no necesariamente total. Lo que no se puede percibir de manera directa ni comprender de forma indirecta se encuentra fuera del alcance de la mente. Podrían quedar ocultas facetas infinitas de la realidad que no influyan en la forma en que la vida se desenvuelve en su entorno.

El sueño de la existencia - Realidad exterior

La naturaleza de la realidad

Las conclusiones sobre la realidad se extraen a partir de su representación interna. Así se puede obtener un modelo coherente del mundo, aunque no sea posible aspirar a comprender su verdadera naturaleza. La mente interpreta el mundo. No es solamente una cuestión de que los sentidos puedan distorsionar la realidad: un simple cristal coloreado delante de los ojos hará que todas las cosas tomen un aspecto diferente, pero existen otros casos en los que cambia el modelo interno a un nivel más profundo. En un estado de consciencia alterado el mundo puede adoptar una apariencia diferente. Tal vez más bello, más embriagador, pero mucho más peligroso. No cabe duda de que el estado de serenidad proporciona el modelo más seguro, el más coherente en cuanto a la correspondencia con los fenómenos físicos, aunque no por ello de apariencia más real –ninguna apariencia es realidad–, y tampoco el más hermoso.

El sueño de la existencia - Realidad exterior

jueves, 21 de mayo de 2009

La correspondencia de los recuerdos

La existencia del mundo da sentido a los recuerdos, esas escenas interiores que reclaman a gritos su correspondencia con el exterior. Pero ¿cómo saber que es cierto que hubo un pasado? ¿Qué seguridad hay de que la memoria haga referencia a sucesos que realmente ocurrieron? No la hay. El mundo podría haber sido creado en este mismo instante; el pasado podría consistir en una colección de recuerdos ficticios implantados en la mente. Los recuerdos dotan al ser de consciencia temporal y son herramientas para la inmensa mayoría de sus habilidades. Hacen posible la acumulación de conocimientos y la construcción de cualquier sistema de ideas, de manera que para avanzar en alguna dirección es necesario aceptar que tienen un elevado grado de correspondencia con fenómenos que realmente sucedieron, aunque se trate, una vez más, de una suposición.

El sueño de la existencia - Realidad exterior

miércoles, 20 de mayo de 2009

Primera suposición fundamental

La fuerza del instinto, la diferencia entre los fenómenos controlables e incontrolables, y el hecho de que existan complejidades que la mente no es capaz de comprender son argumentos que inclinan la balanza a favor de la existencia del mundo. Avanzar en esa dirección es una decisión meditada, más allá de la intuición y las apariencias, pero es importante ser consciente de que se está aceptando una suposición.

El sueño de la existencia - Realidad exterior

domingo, 17 de mayo de 2009

Complejidad inabordable

Tanto los fenómenos naturales como el comportamiento de otros seres aparentemente conscientes contienen elementos de una complejidad que escapa al entendimiento. Si la mente fuese la creadora de todo lo que existe, ¿sería posible que no lo comprendiera? Un ser omnisciente tendría derecho a pensar que es el creador del mundo que percibe, pero una mente inmersa en una naturaleza que se le antoja sorprendente y misteriosa sería muy presuntuosa si pensara que todo se origina en ella.

El sueño de la existencia - Realidad exterior

sábado, 16 de mayo de 2009

Fenómenos incontrolables

Existen fenómenos que la mente puede controlar a su antojo y fenómenos sobre los que no tiene poder. Los fenómenos incontrolables tienen, normalmente, una intensidad y riqueza de matices superior a los controlables, que parecen vagas copias de los primeros al ser menos definidos, más etéreos y fugaces. Tan grande es la diferencia que se asocia intuitivamente a los primeros –a los que se les da el nombre de imaginaciones– con el mundo interior, y a los segundos con la realidad exterior. En ocasiones las imaginaciones fluyen según los designios de la voluntad, y otras veces se suceden de manera caprichosa, guiadas por asociaciones imprevisibles. Su comportamiento no sigue pautas conocidas: no se puede prever ni establecer reglas que lo describan. Los otros fenómenos, en cambio, siguen siempre su propio curso haciendo caso omiso de la voluntad, y su comportamiento es más previsible porque cumple ciertas pautas que se repiten indefinidamente. Parece lógico que la mente no tenga poder sobre lo que no le pertenece, lo cual encaja con un mundo exterior con una realidad propia. El hecho de que la mente no tenga poder sobre ese tipo de acontecimientos es un fuerte argumento a la hora de suponer que existe una realidad externa independiente.

El sueño de la existencia - Realidad exterior